viernes, 20 de febrero de 2009

El viaje

Cada día siento que el viaje es más largo. Cada día espero durante la madrugada que la puerta se abra y nada. Escucho cualquier ruido de motor, descifrando cual es, con la esperanza de que sea el gris. Y, no. El viaje este es mucho más largo. No es un viaje a Necochea, ni un viaje a Tandil, ni siquiera a Rauch. Es un viaje a quién sabe donde, pero solo de ida. Algún día te encontraré, quién sabe dónde y cuando. Pero igual sigo esperando que vuelvas de tu viaje.

Como un preso libertad, te necesito