¡¡¡PROMOCIONÉ ADMINISTRACIÓN!!!
viernes, 9 de julio de 2010
jueves, 8 de julio de 2010
miércoles, 7 de julio de 2010
Donde habita el olvido
Cuando se despertó,
no recordaba nada
de la noche anterior,
“demasiadas cervezas”,
dijo, al ver mi cabeza,
al lado de la suya, en la almohada…
y la besé otra vez,
pero ya no era ayer,
sino mañana.
Y un insolente sol,
como un ladrón, entró
por la ventana.
El día que llegó
tenía ojeras malvas
y barro en el tacón,
desnudos, pero extraños,
nos vio, roto el engaño
de la noche, la cruda luz del alba.
Era la hora de huir
y se fue, sin decir:
“llámame un día”.
Desde el balcón, la vi
perderse, en el trajín
de la Gran Vía.
Y la vida siguió,
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido,
una vez me contó,
un amigo común, que la vio
donde habita el olvido.
La pupila archivó
un semáforo rojo,
una mochila, un peugeot
y aquellos ojos
miopes
y la sangre al galope
por mis venas
y una nube de arena
dentro del corazón
y esta racha de amor
sin apetito.
Los besos que perdí,
por no saber decir:
“te necesito”.
Y la vida siguió,
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido,
una vez me contó,
un amigo común, que la vio
donde habita el olvido.
no recordaba nada
de la noche anterior,
“demasiadas cervezas”,
dijo, al ver mi cabeza,
al lado de la suya, en la almohada…
y la besé otra vez,
pero ya no era ayer,
sino mañana.
Y un insolente sol,
como un ladrón, entró
por la ventana.
El día que llegó
tenía ojeras malvas
y barro en el tacón,
desnudos, pero extraños,
nos vio, roto el engaño
de la noche, la cruda luz del alba.
Era la hora de huir
y se fue, sin decir:
“llámame un día”.
Desde el balcón, la vi
perderse, en el trajín
de la Gran Vía.
Y la vida siguió,
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido,
una vez me contó,
un amigo común, que la vio
donde habita el olvido.
La pupila archivó
un semáforo rojo,
una mochila, un peugeot
y aquellos ojos
miopes
y la sangre al galope
por mis venas
y una nube de arena
dentro del corazón
y esta racha de amor
sin apetito.
Los besos que perdí,
por no saber decir:
“te necesito”.
Y la vida siguió,
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido,
una vez me contó,
un amigo común, que la vio
donde habita el olvido.
lunes, 5 de julio de 2010
Se volvió porque anda en la droga.
No, no viene nunca porque anda en la droga.
Mira el auto que se compró… debe vender droga.
Esá re seco… se la gasta toda en droga.
En la facultad le va para atrás, anda todo el día con unos locos que se drogan.
Se puso de novia con un loco, uno que anda en la droga o algo así. Medio Hippie.
¿Eso…? ¿Eso es droga…?
No, no viene nunca porque anda en la droga.
Mira el auto que se compró… debe vender droga.
Esá re seco… se la gasta toda en droga.
En la facultad le va para atrás, anda todo el día con unos locos que se drogan.
Se puso de novia con un loco, uno que anda en la droga o algo así. Medio Hippie.
¿Eso…? ¿Eso es droga…?
domingo, 4 de julio de 2010
Domingos
Me echó de su cuarto gritándome:
"No tienes profesióon"
Tuve que enfrentarme a mi condición,
en invierno no hay sol.
Hace frío y me falta un abrigo
y me pesa el hambre de esperar...
Quién me dará algo parafumar
o casa en que vivir?
Sé que entre las calles debes estar
pero no se partir.
Y la radio nos confunde a todos
sin dinero la pasaré mal,
si se comen mi carne los lobos
no podré robarles la mitad.
Dios es empleado en un mostrador
da para recibir
Quién me dará un crédito, mi Señor?
sólo se sonreir.
Y tal vez esperé demasiado,
quisiera que estuviera aquí
cerrarán la puerta de este infierno
y es posible que me quiera ir.
Conseguí licor y me emborraché
en el baño de un bar.
Fui a dar a la calle de un puntapié
y me sentí muy mal.
Y si bien yo nunca había bebido
en la cárcel tuve que acabar,
la fianza la pagó un amigo,
las heridas son del oficial.
Hace cuatro años que estoy aquí
y no quiero salir.
Ya no paso frío y soy feliz
mi cuarto da al jardín.
Y aunque a veces me acuerdo de ella
dibujé su cara en la pared
solamente muero los domingos
y los lunes ya me siento bien...
"No tienes profesióon"
Tuve que enfrentarme a mi condición,
en invierno no hay sol.
Hace frío y me falta un abrigo
y me pesa el hambre de esperar...
Quién me dará algo para
o casa en que vivir?
Sé que entre las calles debes estar
pero no se partir.
Y la radio nos confunde a todos
sin dinero la pasaré mal,
si se comen mi carne los lobos
no podré robarles la mitad.
Dios es empleado en un mostrador
da para recibir
Quién me dará un crédito, mi Señor?
sólo se sonreir.
Y tal vez esperé demasiado,
quisiera que estuviera aquí
cerrarán la puerta de este infierno
y es posible que me quiera ir.
Conseguí licor y me emborraché
en el baño de un bar.
Fui a dar a la calle de un puntapié
y me sentí muy mal.
Y si bien yo nunca había bebido
en la cárcel tuve que acabar,
la fianza la pagó un amigo,
las heridas son del oficial.
Hace cuatro años que estoy aquí
y no quiero salir.
Ya no paso frío y soy feliz
mi cuarto da al jardín.
Y aunque a veces me acuerdo de ella
dibujé su cara en la pared
solamente muero los domingos
y los lunes ya me siento bien...
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